PARECIDOS PERO DIFERENTES

Como ha sucedido con el resto de las redes sociales, la irrupción de Wikileaks ha comportado (según El acuario de Facebook) el hecho de la permanente exposición; de la transparencia sin límites. Dadas las implicancias y trascendencia mundial, esta ventana a la información se produce a una mayor escala; la de la esfera política y económica.

En el caso de las redes sociales, el usuario no está obligado a enterarse de todo lo que pasa. Aún puede decidir qué información recibe y que información ofrece. En Wikileaks también el usuario elige pero lo hace a través de los filtros impuestos por los intereses creados a partir de cual o tal grupo económico o político. http://orbe.perfil.com/2010/11/30/el-escandalo-de-wikileaks-en-las-tapas-del-mundo/

Recordemos la relación de Wikileaks con el mapa argentino. Los medios opositores al Gobierno Nacional hicieron tapas y más tapas  recortando a su modo los cables de Assange. En las redes sociales uno elige o trata de elegir lo que busca pero allí también están presentes medios dominantes que redireccionan la información. http://www.lanacion.com.ar/1329216-eeuu-consideraba-ineptos-a-los-kirchner-en-politica-exterior-segun-un-cable-difundido-por-wikileaks

Por eso es fundamental poder discernir con la comparación de varias fuentes. Coincido con Ippolita en que las “toneladas de datos aplastan a las personas por el sentido de impotencia que generan”. No hacía falta un Wikileaks para ayunarse con la existencia de focos de corrupción, etc, etc. De ser sólo así, la información es transformada en una forma de espectáculo como cualquier otra.

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