Problemáticas y Tensiones en el campo de la Comunicación y la Educación

Unknown

 

 

Para la entrada de esta semana quisiera rescatar un trabajo de Eva Da Porta: “Comunicación y Educación: algunas reflexiones para búsqueda de nociones estratégicas” ya que expone la necesaria reflexión acerca de las nuevas tecnologías en el contexto actual latinoamericano y, en particular, argentino. (Este artículo no está disponible en la WEB, por eso, si alguien se interesa y lo quisiera leer, lo puedo pasar por correo electrónico. No lo subo a Constructo porque, tal vez, genere un problema de derechos).

Si bien el trabajo apunta al cruce de temáticas entre Comunicación y Educación y no específicamente a Videojuegos, creo que es pertinente plantear esta cuestión más allá de mi tema/grupo.

En principio, este cruce de temáticas cobra importancia en el marco de un crecimiento exponencial de las tecnologías de la comunicación y la información en todos los ámbitos de la vida social, pero hete aquí la primera tensión para Da Porta: mientras el campo de prácticas y habitus técnicos se amplía (léase: el uso de videojuegos, de computadoras en el aula, textos informáticos, etc.), el campo de ideas y debates académicos “parece haberse ido contrayendo y simplificando” (Da Porta, 2011: 41). En lugar de reflexionar sobre la capacidad transformadora de los nuevos medios, el pensamiento pragmático ha ganado terreno en detrimento del pensamiento crítico. Hoy por hoy se problematiza la falta de formación de muchos docentes que no se están a la altura de las herramientas tecnológicas disponibles -docentes superados por las habilidades que tienen sus estudiantes, sobre todo, en materia de videojuegos- pero no sobre el uso instrumental de las TIC en el aula, o sobre el vínculo que existe entre la técnica (nunca neutral) y el poder hegemónico, las relaciones de opresión, el potencial creativo de los sujetos o sus deseos. Estos significantes, dice Da Porta, son peligrosos es tanto que “conducen a un modelo de sociedad integrada, transparente, interconectada.” (Da Porta, 2011: 45). ¡Como si eso fuera posible de la mano del pensamiento pragmático que reina! En esta concepción de pensamiento pragmático, se desvanecen las tensiones y los problemas que dan nacimiento a cualquier fenómeno social, pero particularmente –por ser los objetos de estudio en cuestión- en los actos comunicativos y tecno-educativos que están presenten en todos los ámbitos de nuestras vidas ya que se fomenta, cada día mas, una tecnofilia sin precedentes (donde la tecnología es consideraba de excelencia en sí misma, más allá de los habitus y disponibilidades que se pongan en juego); entonces, coincido con la autora, reducir este problema a la esfera áulica sería ponernos unas orejeras –cual caballos- que no nos permiten ver alrededor, sino simplemente hacia adelante, como si no fuéramos hijos de nuestra propia historia y nuestro propia coyuntura.

Por esto mismo, la autora plantea que es necesario recuperar el pensamiento crítico, una suerte de “militancia intelectual” (Da Porta, 2011: 49) que busque desnudar los conflictos, las necesidades y las resistencias; para esto propone recuperar el pensamiento latinoamericano que dé cuenta de estos conflictos poniendo el foco en tres categorías de análisis que inaugura Paulo Freire: interpelación, diálogo y apropiación. Con estos ejes pretende rebatir los argumentos que adoptan a la tecnología como ‘la’ solución de todos nuestros problemas culturales, educativos y sociales, para que no se sigan naturalizando las políticas (públicas y privadas) que llevan a la desmovilización y distanciamiento, tan característico del posmodernismo y su cínica ironía.

La escuela es la institución donde entra en juego la creatividad y la participación, tal como plantea Da Porta, es la escuela la que debe ensanchar los modos de percibir, reivindicando la intuición, la lógica, la estética, lo artístico, ya que la educación debe entenderse como un campo estratégico que pone en juego la reflexión como motor de cambio de los procesos colectivos de resignificación; para así recrear el espacio público donde las generaciones puedan dialogar, donde los jóvenes puedan llevar sus inquietudes a docentes que quieran escuchar y resolver, convirtiendo a la escuela en un espacio público de invención del futuro.

La escuela sigue siendo la institución educativa dominante en tanto que detenta un reconocimiento social, una certificación de que somos portadores de determinado conocimiento; pero tampoco es la única institución que “educa”, por eso mismo la autora se plantea como una necesidad conocer cómo opera la educación no escolar (que no es tampoco todo lo que está por fuera de la escuela, ni se reduce a los nuevos medios) para conocer, también, qué tipos de sujetos intenta construir y a través de que prácticas, si conociéramos esas estrategias estaríamos en mejores condiciones de incidir en ellas, tal vez recién acá sea realmente productivo hablar de los videojuegos, entre otros medios que se proponen para la educación posmoderna.

Bibliografía:

DA PORTA, Eva (2011)  “Comunicación y Educación: algunas reflexiones para búsqueda de nociones estratégicas”. En Da Porta, Eva (comp.) Comunicación y Educación. Debates actuales desde un campo estratégico. Córdoba: Gráfica del Sur.

Anuncios