Videojuegos: una buena

Respecto a lo que hablamos anoche en el práctico sobre si todos los videojuegos tienen el potencial de ser educativos, les comparto un artículo de opinión de una asesora en educación colombiana que afirma que los videojuegos facilitan la creación de habilidades, la fantasía, el esfuerzo y el trabajo colaborativo, todos beneficios para profundizar el proceso de aprendizaje.

Como opinión personal y aunque creo que muchos videojuegos constituyen una forma entretenida y visualmente atractiva de generar conocimiento y desarrollar el aprendizaje difiero con la opinión de la asesora. Primero porque no hace mención a cierto género de videojuegos específicamente, pareciera que todos son potencialmente educativos según su punto de vista y segundo porque muchas de las habilidades que describe no me parecen determinadas por su uso, especialmente las sociales.

Creo que ciertos videojuegos como los que son (por ejemplo) para identificar países, banderas, hacer cálculos matemáticos, trivias, de idiomas, de lógica y de memoria pueden ser entretenidos y además, estimulan el aprender jugando pero ya el resto… para pensarlo.

Extracto de la nota:

“A pesar de la indiferencia que de cierta manera representa para los jóvenes y niños el tema del aprendizaje, frente a los videojuegos, buscan mejorar sus técnicas de juego, aprender trucos, resolver los problemas que plantean y buscar las respectivas soluciones. Los adolescentes y público en general pueden adquirir habilidades manuales, de coordinación y orientación especial; dándoles la posibilidad de fortalecer normas de comportamiento, así como de generar situaciones en las que se interrelacionan con otros compañeros de juegos, posibilitando el aprendizaje cooperativo. De otra parte, se constituye también en el acceso al mundo de la tecnología, usándolo como herramienta para la enseñanza de los nuevos medios digitales.

Estas aplicaciones generan retos, que en el mundo de hoy, donde se tiende a tenerlo todo a la mano, al facilismo, a la ley del menor esfuerzo, es una oportunidad para que nuestros niños y jóvenes aprendan que los desafíos nos hacen fuertes, le ponen sal y pimienta a la vida, y que cada logro que conseguimos producto de nuestro esfuerzo, lo valoramos y apreciamos más. Este es, a mi modo de ver, una de las grandes bondades de esta clase de entretenimiento.

Para Gifford (1991) existen siete características que hacen que estos recursos sean un medio de aprendizaje más atractivo y efectivo:

  1.  Posibilitan el ejercicio de la fantasía, sin limitaciones en el tiempo y en el espacio.
  2. Facilitan el acceso a otros escenarios de aprendizaje diferentes al aula de clase.
  3.  Favorecen la repetición y el intentarlo otra vez, en un ambiente que no reviste riesgos.
  4. Permiten el dominio de habilidades; aunque parezca difícil, los niños tienen la opción de repetir las acciones, hasta llegar a dominarlas, consiguiendo la sensación de control.
  5. Facilitan la interacción con otros amigos, contrario a lo que usualmente sucede en un aula de clase, de una manera no jerárquica.
  6. Hay claridad en los objetivos que se persiguen. Normalmente el niño o el joven no tiene claro qué es lo que está estudiando en sociales, matemáticas o ciencias, cosa que no pasa cuando utiliza el video juego debido a que este establece una tarea clara y concreta: abrir una puerta, rescatar a alguien, hallar un tesoro, etc., lo que proporciona un alto nivel de motivación.
  7. Favorece la atención y el autocontrol, dado que se evidencia la noción de que cambiando el entorno y no al niño, se puede propender por el éxito individual.”

(No puedo recordar si esta nota ya la compartí como comentario, la comparto ahora porque no puedo encontrarla). La nota completa en: http://www.colombiadigital.net/opinion/columnistas/conexion/item/1914-los-videojuegos-en-el-proceso-de-aprendizaje.html

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