Facebook y el autoestima

Hace varias semanas pienso que debo escribir estas palabras que brotan de toda la discusión que se fue dando con el texto de Ippolita, más presisamente del capítulo en donde trata la homofilia.
La identidad de cada uno tiene mucho que ver con sentirse no sólo comprendido, acompañado, sino también querido. Y la identidad en facebook no va más allá de entenderse como un ser que necesita ser escuchado. El autoestima, en este sentido, es vital para transitar felizmente por esta vida. Pero Facebook, a diferencia de lo que ocurre en la vida real, es un dispositivo de filo único: o te exalta hasta el hartazgo o te exalta hasta el hartazgo. Al igual de cómo funciona el buscador de google en donde uno puede orientar la búsqueda y encontrar toda afirmación que defienda nuestra postura sobre un determinado tema, Facebook es un juego de autosatisfacción que no se permite contratiempos, o por lo menos te da la chance de que tu transitar por facebook sea lo más placentero posible. Si te peleas con un amigo lo eliminás, si alguien te jode lo bloqueas, si un comentario de una entrada propia te incomoda lo borrás, si no querés verte te desiquetás, si algo no te gusta lo denuncias, si alguíen no existe en la vida real lo denuncias y si no estás en facebook te privas de poder admirarte y ser admirado. Si en la vida real hay que dar miles de vueltas para evitar problemas, facebook te hace todo más simple, es por eso que Facebook es tan querido por todos los usuarios, el poder controlar cada uno su perfil y mostrar lo que cada uno tiene ganas es placentero y siempre me deja bien parado con respecto a lo que quiero mostrar de mi.

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