Contacto y cuerpo

Interesa vincular la idea de Marshall Mc Luhan sobre que “el medio es el mensaje”. Ippolita plantea que en las nuevas sociedades digitales es el propio individuo el que ocupa el rol de medio y mensaje.

Es evidente que la naturalización de los dispositivos tecnológicos en nuestras vidas, no hace posible imaginarse sin ellos.

La cristalización del ser humano en medio y mensaje a través de terminales podría vincularse a lo que expone Francisco Vacas Aguilar: “la transformación se produce cuando se privatiza el consumo cultural y aparecen los primeros dispositivos destinados al ocio en los hogares. (“El poder de la movilidad. De medios de masas a medios personales”).  Creo que aquí es fundamental el concepto de ubicuidad. Esa prolongación del cuerpo en función de la tecnología se produce por la permanente conectividad que nos ofrecen los dispositivos portátiles.

Referido a la idea del cuerpo extendido; Ippolita dice que “debemos volver al cuerpo y darnos cuenta de que, con nuestras memorias almacenadas online, nuestros cuerpos tienden a materializarse en esos mismos lugares”.

Esta particularidad es la que hace de Facebook (al igual que otras redes) no sólo un fenómeno de masas sino también un negocio formidable apoyado en la perfilación y su correlato consumista. Vacas Aguilar dice que “la personalización del consumo es un hecho y que los medios tradicionales ya no atraen usuarios hacia los contenidos”.

Es el momento de la inmediatez y la conexión infinita. Es el momento adecuado para descolgarse de los medios sociales y apagar el ordenador arriesga Ippolita.

La tecnología vino para quedarse pero estaría bien volver a privilegiar las relaciones sociales contactuales por sobre aquellas que pregona la era de la conectividad desconectada de los cuerpos.

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