Brecha digital y escuela vieja

Desde su caracterización como dispositivo escolar, la escuela es la institución por excelencia que acompaña el desarrollo de la infancia. Esa infancia que ahora se encuentra atravesada por lo digital. La presencia de lo nuevo la alejan de la vida cotidiana del niño: primero como lugar cerrado aislado del exterior y lugo con los contenidos puros que no se asemejan a lo aprendido afuera. El conocimiento se imparte de manera que el alumno incorpore conocimientos sin tener una participación activa. De esta manera sólo se reproduce el sistema. Se incluye a los contenidos curriculares y a los modos de evaluación como forma de acreditar los saberes. Buckingham plantea que no hay que conformarse con una alfabetización para los medios o digital relacionada con la letra impresa. Dice que la tecnología por sí sola no transformará a la educación y que debiera acortarse la brecha entre la cultura escolar y la cultura de la vida extraescolar. Cuando surge la escuela moderna estuvo pensada para obtener homogeneidad en sujetos que provenían de una sociedad que no lo es. En una sociedad escolar que aún posee una marcada influencia de la asimetría docente-alumno por un lado y una nueva forma de asimetría a la inversa alumno docente en materia de TIC; la pregunta en cuestión sería: ¿es posible acortar la brecha digital sin poner en juego el aprendizaje?.