De lo propio a lo consumible

Me pareció interesante el concepto del modelo actual de educación que propone el video (está en inglés, pero leyendo sólo lo que está escrito se entiende). El autor considera que el modelo de educación pública actual se formó como reflejo del modelo de industrialización. Fue la racionalidad del Iluminismo, junto con el modelo fabril, lo que impulsó el actual modelo de educación pública. Más allá de las críticas que se le pueden hacer a esta concepción, me parece interesante quedarnos con la idea de que los alumnos fueron formateados a partir del concepto de producción en línea, por lo que todos reciben los mismos conocimientos, separando las etapas a partir de las edades, pero en donde no hay cabida para lo singular.

Creo que se puede hacer un paralelo a partir de ese “formateo” en búsqueda de alumnos productivos, y lo que propone Ippolita, acerca de cómo, a través de Internet, nuestras elecciones se categorizan, permitiendo al mercado acceder a una gran masa de información personal, que luego se usa con fines económicos. Si en el modelo propuesto por el video se ve como la sociedad del XIX formó el sistema educativo como un reflejo de sí, abocándola a los mismos objetivos, tratando de “construir” alumnos que persiguieran los valores de la industrialización, ¿se podría pensar que actualmente estamos viviendo un momento en el cual el mercado y la capacidad de consumo son lo principal en nuestra sociedad? ¿Es casual que exista una oferta permanentemente cambiable de productos para consumir, sobre todo en el campo tecnológico? Yo creo que no; considero que la sociedad actual, es principalmente consumista. La publicidad, de esta manera tiene un papel primordial.

Ahora, si antes se consideraba que la producción en serie era un rasgo positivo, ¿cuál es la idea de mercado que se defiende hoy en día? Creo que la proliferación de mercancías genera la idea errónea de que cada cual puede elegir lo más personal de toda la oferta, aquello que más se acerca a lo que realmente refleja los gustos y preferencias propias. Si esta idea es correcta, el mercado necesita métodos de venta más personalizados. Internet, los clicks que hacemos, las webs que visitamos, todos esos datos, el perfil electrónico, online de cada uno, es información propia, que caracteriza ciertos rasgos personales. Estamos dejando que eso se aproveche para que el mercado construya formas de consumo más eficaces, dándonos en la palma de la mano el producto que se considera más parecido a lo ya consumido por la web. Pero, nos olvidamos que eso se construye a partir de datos privados, no robados, sino que nosotros mismos aceptamos que se utilicen. ¿Se puede revertir, o una vez vista la posibilidad técnica se debe aprovechar al máximo, pasando por alto la matriz social y los derechos que se están perdiendo en el camino?

http://www.youtube.com/watch?v=zDZFcDGpL4U

 

Lo público y lo privado

Anuncios