¿El fin de las Industrias Culturales?

En el texto de Levis “Comunicación, juego y educación en la construcción de la sociedad ciberista” se plantea la posibilidad en el contexto “ciberista” (concepto que comparte con Frau Meigs) de que se esté anunciando un cierto final de la hegemonía de las Industrias Culturales en la construcción de subjetividades. Esto tiene relación con las potencialidades que abre dicha etapa en cuanto a por ejemplo, el borramiento de los polos comunicativos de Emisor y Receptor y la posibilidad de que este último asuma el papel del primero con una mayor participación, colaboración y cooperación con otros. Para esto, aclara que será fundamental el papel de la escuela para retomar con un nuevo sentido las tecnoprácticas cotidianas de los estudiantes. Aquí me propongo abrir el debate sobre si realmente en  el uso de las así llamadas “redes sociales” han hecho perder poder a las Industrias Culturales “tradicionales. Por caso se podría citar el uso masivo “cholulo” de seguimiento a famoso por Twitter, subsumido no solo a las celebridades o personas con “palabra autorizada” por trabajar en medios, sino a que esos medios masivos difundan, hagan circular y recorten los Twits. casi siempre recién cuando la TV o los diarios toman algún caso salido de Twitter, este se hace masivo o en el mejor de los caso se retroalimentan entre ambos tipos de medios.  Las nuevas posibilidades no parecen estar concretándose en algo demasiado diferente o que pueda plantearse como “cambio de paradigma”, como lo demuestran los cientos de blogs independientes y pretendidamente alternativos que reproducen los discursos de los medios masivos.  También existen, por ejemplo,  diferentes formas de consumir las series y películas masivas, ahora en el horario que queramos. ¿Esto constituiría una mayor autonomía? En cuanto a lo que sucede con las tecnoprácticas cotidianas Ippolita dice que “el uso de tecnologías sociales invasivas se traduce en prácticas de obediencia mecánica, en serie, presentadas como beneficiosa necesidad”. Entonces, ¿qué es lo que habría que tomar de las tecnoprácticas cotidianas para una educación diferente?, ¿Perdieron poder (enla formación de subjetividades) las IC con la llegada de las “redes sociales” e Internet o por el contrario ganaron una especie de ubicuidad junto con las pantallas?

 

Ariel Markdorf  (equipo 6)

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