Enojada con Ippolita

Luego de leer varios meses a Ippolita, me di cuenta que una de las cosas, entre varias, que escribió en su libro “El acuardo de Facebook” me resulta realmente negativa y estoy en total desacuerdo. Me parece abusivo decir frases como “un discurso que se origina en lo económico no puede tener  por objetivo el bienestar social“. Todo esto refiriéndose a lo que Diego ejemplificaba con “militancia de escritorio”. Si bien resulta más simple llevar a delante una tarea u objetivo en grupos que individualmente, considero que los medios que nos “facilita” Internet son tan válidos como otros si logramos el fin deseado.

Considero demasiado debatible esta idea del autor. Primero porque hay casos en los cuales las redes sociales “impulsaron” determinados objetivos que favorecían a muchas personas y muchos de ellos cercanos a lo considerado como bienestar social.  Es por ello, que me parece que acá las ideas quedan acotadas al hecho de que Internet genera fuertes ingresos y es mercantilización pura.

Hay un grupo, debe haber miles pero yo conozco a éste, el cual se llama “Logremos la Ley Nacional de perros guías en Argentina”. ¿Y saben qué?  El Senado Nacional convirtió en ley este proyecto para que las personas no videntes puedan acceder a espacios públicos y privados (cines, shoppings, restaurantes) con su perro lazarillo. Maximiliano Marc, el promotor de la propuesta, dijo que “fueron años y años de lucha. El primer proyecto se presentó en 2001, pero perdió estado parlamentario“. Finalmente, su proyecto llegó a buen puerto.

Les dejo el link de Facebook de este grupo:

http://www.facebook.com/#!/groups/logremoslaleydeperrosguiasenargentina/?fref=ts

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