Redes, educación y reflexión

La velocidad de los cambios que ha producido el avance de los medios tecnológicos han transformado la vida de las personas. Ha modificado su vida social, su cotidianeidad y también sus tiempos de ocio. Al mismo tiempo que se extiende el uso de las TIC, muy poco se ha avanzado desde una perspectiva educativa. Dentro de un contexto impregnado por la educación tradicional, es muy dificil asociar el uso de las redes sociales con fines educativos. Las redes sociales se vinculan con el tiempo de ocio mientras que lo educativo aún pasa por un tema de obligaciones a cumplir. Y a pesar que siguen surgiendo voces y propuestas que imaginan romper con ese molde establecido, lejos estamos aún de la construcción de una nueva relación de enseñanza combinada con las TIC. Como plantea la investigadora Begona Gros: “No más aulas de ordenadores sino ordenadores en las aulas”.  (Gros, Begoña. 2004. “De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que… cambie la escuela). Esa nueva relación de enseñanza debiera aplicarse no sólo en el espacio aúlico sino también integrando la tecnología y las redes con una verdadera proyección educativa que beneficie el aprendizaje. Pero la rapidez con la cual circula la información tampoco de ja margen para recapacitar con mayor atención la posible reflexión crítica que nos permitan avanzar. Es una etapa que se caracteriza por el reconocimiento y la experimentación. La educación podrá cambiar cuando deje de ser vista como una obligación; de lo contrario será imposible combinar las TIC y el educar con sueños de aprendizaje.